Con el cabello renegrido volando sobre sus hombros, Magnolia corrió
- Nina, te extrañé demasiado estos días – Mauricio susurró a centímetros de sus labios
- Espera… estábamos hablando de algo importante – colocó ambas manos contra su pecho, empujando con suavidad
Allí estaba de nuevo ese rechazo que Mauricio despertaba en ella, como si fuera algo natural.
En cuanto él se acercaba tan solo un poco, ella se ponía nerviosa
- Nina, déjame intentarlo – colocó una mano sobre la mejilla de ella, y con