80. Voz inocente
Tomé el teléfono dejando escapar una leve respiración cargada de miedo y terror, como si pudiera romperme con lo mínimo. Cerré los ojos con una fuerza impresionante. Una voz femenina se filtró desde el otro lado como un murmullo suave y tierno:
—¿Estás en altavoz? —dijo con una calma ceremonial.
—No —respondí tranquila.
—Ya veo… ¿Puedes apartarte de donde estás? Quiero que esta conversación sea privada.
Me levanté de la mesa, dirigiéndome hacia un área más apartada, pero lo suficiente para ver