81. Colapsando en la pasión
CAPÍTULO 81
No hay razón para pensar al contrario. Él asistiría. Es su hermana quien se casa. Ella es la desconocida aquí. Gladys baja la mirada, rompiendo el contacto visual con Juan Pablo a la distancia y escabulléndose entre la muchedumbre para llegar hasta Tatiana. A Germán tampoco lo quiere ver dentro de lo que cabe. No puede sentirse culpable de negar a ese matrimonio, pero es lo que siente ahora. ¿Arrepentirse ya? No vale ningun arrepentimiento, aunque lo niegue.
—Sigo sin ver a Priscila