68. El rencor es más fuerte
Esmeralda, de piernas cruzadas, visualiza la prueba de ADN frente a ella, en la mesa, donde la colocó. No se ha movido de dónde está desde hace un largo rato. Una prueba de ADN que, de lo contrario alguien más la hubiese recibido, o la hubiese recibido el propio Juan Pablo, todo su show hubiese terminado. Aquí en dónde está, completamente sola, su sola compañía basta.
Una prueba de ADN alterada.
El bebé que espera, porque realmente está embarazada, no es de Juan Pablo.
Frunce más el ceño, con l