45. Una mala mujer
Liliana acaricia el cabello de la pequeña Esperanza, ignorando en su totalidad la mirada llena de sorpresa de Esmeralda, de quien desconoce nombre y título. Se disculpa otra vez con ella, y se da la vuelta para buscar ahora sí marchar al baño.
Tanto fue la impresión de Esmeralda que no pudo decir algo más. Sólo cuando Liliana se marcha y con ella aquella bebé, Esmeralda parpadea. Todavía no puede procesar lo que vio; pestañas largas y negras, piel de porcelana, mejillas sonrojadas y color de ca