103. Ya no eres la misma
—Yo —Gladys salta de una vez—. Soy la esposa. Soy su esposa —las palabras le cuestan decirlas por el miedo de saber. Priscila también la persigue, a la espera del golpe final. Los familiares se quedan a una distancia de Gladys y Priscila porque todos sientes casi lo mismo. El mismo miedo se huele en el salón—. Doctor, ¿Cómo está mi esposo?
La cara del doctor dice más que mil palabras, apretando el gorro y con la misma tensión que sienten todos en la sala. Osvaldo también se acerca a la espera d