CAPÍTULO 18
IKER ARCE
Han pasado varias semanas desde que vi a Danielita y no he podido sacármela de la mente. Algunas veces que pasé por su casa me di cuenta de que la bebé que tenía en sus brazos no era de ella, sino de su primo y su amiga, sentí un alivio dentro de mí.
Vengo manejando al centro de la ciudad, debo comprar unas cosas que necesito para el taller y el tráfico esta terrible es un asco el centro, odio cuando se pone así.
—Muévete —Le grito al carro de enfrente mientras le pito a