Capítulo 71: Anhelar algo y perderlo.
La habitación estaba sumida en un silencio espeso, apenas interrumpido por el zumbido tenue del aire acondicionado. Elena había intentado leer, pero las letras se le borraban cada vez que recordaba el rostro de Alexander al despedirse aquella tarde. Esa mezcla entre deseo, autoridad y miedo.
Y, sin embargo, ahora lo que la mantenía despierta no era él… sino una extraña inquietud que no sabía de dónde venía.
El sonido del teléfono la sacó de sus pensamientos.
—¿Sí? —contestó con voz adormecida,