Los días pasaron y en mi cabeza seguía rondando la visita de Alma, sé que fui dura con ella, pero vamos, tenía que justificarme. El mal trato de Thomas y mis decisiones posteriores tenían un fundamento claro, pero ella tenía razón, algún día mi puntito preguntaría por su familia y, aunque los chicos eran parte de ella, como dijo Alma también estaban su familia paterna.
-¡Mierda, qué complicado!
-¿Qué le pasa jefa?
-Nada, nada Rocío, estoy complicada con algunas muestras para el comercial de