Mundo ficciónIniciar sesiónCapitulo 4
El rugido que me partió en dos Había un lobo, no un lobo cualquiera sino uno gigante, oscuro hermoso y aterrador su pelaje parecía absorber la luz de la luna y sus ojos seguían siendo los mismo aún Kael estaba ahi, el lobo dió un paso hacia delante mi cuerpo reaccionó antes que mi mente tembló, contuve la respiración y sentí como las lágrimas querían salir de mis ojos — no me hagas daño — tartamudee con torpeza — soy Ariadna El lobo se detuvo en seco, gruñendo como si luchar contra su instinto fuera una tortura sus garras se un dieron en el piso dejando marcas profundas, de repente aullo salte de miedo era algo hermoso; Pero aterrador, alguien respondió desde afuera y detrás muchos más se escuchaban era como si la noche despertara, como si esperarán una señal El lobo volvió a levantar en hocico y rugió no fue un sonido de caza, fue un sonido de advertencia de dominio cuando volvió a mirarme sentí el impacto directo al pecho, estaba frente a la muerte, frente a mi propio destino ¿ cómo termine aquí ? mi mente estaba nublada tratando de procesar cada detalle, cada momento que me llevo a este lugar olvidado por la civilización — Es real — susurré derrotada — todo es real — ya no tenía caso negarlo El lobo se acercó despacio como si cada movimiento fuera una promesa silenciosa, mi corazón se detuvo mis piernas fallaron era real y la luna había ganado, todo volvió a suceder tan rápido el lobo no se fue cuando el aullido murió seguía ahí no frente a mi dentro del aire lo supe porque el silencio respiraba, porque el lugar vibraba con una presencia antigua, con la sensación que alguien observa con la paciencia de quién ha esperado siglos, un segundo después Kael estaba de rodillas, la manos apoyadas en el suelo el pecho subiendo y bajando con dificultad; Pero ya no solo era el, algo más estaba escondido en el aire podía sentirlo, podía olerlo — No estás solo — susurré al aire El aire se tensó y una sombra se dibujó detrás de Kael, se parándose de su espalda como una nube de humo negro, no tenia ninguna forma solo ojos ámbar, profundos y consientes un lobo emergio translúcido y enorme hecho de noche, su pelaje parecía tejido por la luz de la luna no tocaba el suelo flotaba y me miraba — No deberías verlo — dijo Kael con la voz rota — el no se muestra ante humanos — Entonces dile que se vaya — respondí temblando sin poder apartar la mirada — porque te juro que me está mirando El lobo inclinó la cabeza y habló — Hola Ariadna — Me llevé las manos a la cabeza tratando de entender — ¿ Eso..Eso hablo ? — pregunté sorprendida y asustada Kael levantó la vista de golpe, sorprendido al escuchar mis palabras que no tenían ningún sentido, como si estuviera hablando en otro idioma — No — negó — no puede — solo yo puedo comunicarme con el El espíritu avanzó un poco más y el aire se volvió más frío, más denso — Yo decido cuando — respondió — soy Lykan guardián de la manada Darién Black Kael cerró los ojos como si escuchar ese nombre le doliera y sus ojos se agrandaron al comprender que su lobo me estaba hablando a mi, a una humana — No debiste despertar — dijo entre dientes — sabes que esto no está bien — NO fui yo — respondió el espíritu — fue ella Mi corazón se detuvo un minuto al escuchar aquella confección, entre el espíritu y Kael — No hice nada — susurré asustada — yo no quiero esto, solo déjame ir a casa El lobo giro su enorme cabeza hacia mi, sus ojos brillaron a algo parecido compasión y un toque más peligroso, sentí el impulso de correr sin mirar atrás dejar esta pesadilla — la luna no pregunta — dijo — solo reconoce La puerta se abrió de golpe y 2 figuras entraron de repente deteniéndose en seco al ver el espíritu, parecía que era la primera vez que lo veían también — maldición — murmuró una mujer de cabello plateado, con símbolos marcados en su piel — el guardián despertó — Eso no es posible — dijo otro hombre alto de mirada dura y cicatrices antiguas — el espíritu sólo aparece — Cuando el equilibrio se rompe — completo Kael, poniéndose de pies con esfuerzo — salgan ahora Nadie se movió, la mujer me miró directo sin miedos, sin esconder su desprecio hacia mi, camino con pasos firmes Pero agresivos asta donde estaba parada — así que tú eres — dijo — la que oye al espíritu — No soy nadie — respondí — sólo quiero irme — Si el guardián te hablo ya no puedes ser “ nadie" El lobo espiritual avanzó un poco más, las luces parpadearon — la manada se fragmenta — dijo lykan — la guerra huele a sangre y ella es la grieta — No la nombres así — gruño Kael Pero lo ignoro, era como si el verdadero alfa fuera el y no Kael — ella puede ser el puente — suspira — o nuestra condena Sentía que algo se abría en mi pecho, no dolor sino como una puerta muy antigua se hubiera abierto No creía en hombres lobos, Pero ahora sabía que la bestia no vivía solo en la carne, sino también en el alma, las cosas que me contaban para asustar a los niños eran reales y yo estaba enmedio de esta leyenda — Quiero irme a casa — dije entre lágrimas Yo no pedí esto, solo necesitaba un trabajo, un ingreso más tenía sueños la universidad, una vida, hijos una familia; Pero el destino me trajo hasta este momento frente a todos los que estan en esta habitación — Esto es secuestro ¿ Quiero irme a casa ? Pero nada reaccióno era solo unas palabras al aire que para este grupo de locos no valía nada






