capitulo...
La grieta en el cielo late al mismo ritmo que los ataques.
No es solo un portal.
Es un faro.
Y él está llamando algo más.
Al anochecer lo vemos.
Primero como niebla.
Luego como formas.
Criaturas altas, alargadas, hechas de sombra compacta. No tienen rostro. No tienen ojos. Pero cuando se mueven, el suelo pierde color.
— Fragmentos autónomos — dice Meara con voz tensa —. Nunca había visto que se multiplicara así.
Yo sí.
En recuerdos que no son míos.
El Alfa Antiguo no pelea.
Se expa