capitulo...
La red de la manada comienza a expandirse, conectando más profundo. No solo entre nosotros.
Con el bosque.
Con la tierra.
Si el Arquitecto sincroniza, nosotros saturamos.
— Cuando marque el próximo pulso — digo — empujamos todos a la vez.
Lykan se despliega parcialmente.
No toma el control.
Se alinea.
La estructura emite una vibración grave.
Primer pulso.
El suelo responde.
Segundo pulso.
Las grietas menores en el horizonte brillan.
Tercer pulso.
— Ahora.
Liberamos la red.
No como