Mundo ficciónIniciar sesiónCapitulo 5
El pacto que nadie pidió El silencio cayó de golpe el hombre de las cicatrices dió un paso al frente — alfa — dijo — otros clanes ya sienten al espíritu, si ella se queda aquí — Lo se, Pero si Se Va la cazaran — ese ya no es nuestro problema — respondió el de la cicatriz Me miró no como líder, no como bestia sino alguien que estaba perdiendo una batalla imposible — Ariadna — dijo seriamente — desde ese momento, no solo estás en peligro Trague saliva — ¿ Entonces ? — Entonces — habló la mujer de cabello plateado — te has convertido en algo mucho más grande que tu El espíritu Lykan alzó el hocico como oliendo el destino en el aire — la noche eligio, sentenció y no habrá marcha atrás — aullo — tu destino ya está marcado El espíritu se fue, lo sentí como se siente una marea retirarse, no desaparece solo espera el aire volvió a su lugar Lykan se disolvió en sombras que volvieron al pecho de Kael, él se dobló apenas conteniendo un gemido y cuando volvió levantarse su rostro estaba pálido, tenso, marcado por una fatiga que no conocía — se despertó por completo — dijo la mujer de cabello plateado — de eso no hay duda — No hables de él como si fuera un arma — gruño Kael — lo es — respondió el hombre de las cicatrices — y eso tu lo sabes Me miran como si yo no estuviera ahí como una pieza colocada en el tablero sin permiso, sentí como la rabia subía por mi caliente y temblorosa — ¡ Suficiente ! — dije firme Las miradas se volvieron hacia mí rápidamente casi al mismo tiempo solo esperando juzgar lo que salga por mi boca — No entiendo su mundo — continúe — Pero no puedo quedarme callada mientras deciden qué hacer conmigo como si fuera una cosa La mujer de cabello plateado me observó con un toque de burla y curiosidad — habla entonces — dijo — el guardián no elige voces débiles — si ese espíritu despertó por mi, no es como si yo lo buscará — dije — así que dejen de actuar como si debería pagar una deuda que yo no pedí El silencio se tensó, Kael dio un paso hacia mí, colocándose ligeramente delante, un gesto protector — no es tu culpa — dijo con seriedad — no habrá ningún castigo — no puedes prometer eso — replicó el hombre de las cicatrices — los clanes ya la sienten y si el espíritu eligió a una humana — no soy solo una humana — le grité Las palabras salieron solas todos se quedaron quietos, sentí la vibración en el pecho es la misma sensación de cuando Lykan hablo dentro de mi no entendí que significaba pero decirla me dejó sin aire, la mujer sonrió apenas — interesante — murmuró — dime tú nombre — Ariadna — yo soy Maera — respondió — custodia de pactos y memorias, este es Daniel Daniel inclinó la cabeza apenas, sin suavizar la dureza de su mirada — si el espíritu te reconoce habrá problemas — ¿ Cómo cuáles ? — pregunté Maera cruzó los brazos frente a ella — sueños que no son tuyos, voces que no podrás callar y una verdad inevitable la luna no comparte lo que reclama Kael se volteo hacia ella con furia contenida — Basta — NO — respondió Maera — es mejor que lo sepa ahora Me miró directo a los ojos, brillaban con placer al descubrir que esto no me estaba divirtiendo — el guardián no solo despertó — una sonrisa se le dibujo — te ha vinculado Mi mundo se derrumbó, he leído bastante sobre estos muros de hombres que se convierten en lobos y el vínculo es uno de los pactos más crueles que existen ya que tú no eliges tu pareja el vínculo lo hace por ti y ahora yo estoy vinculada sin ni siquiera entenderlo es una cadena para toda la vida; más sin embargo si te rechazan una parte de ti muere y ese dolor es insoportable — ¿ vínculo como ? — pregunte — ¿ A quien ? Maera no respondió de inmediato solo observa a Kael como esperando una clase de aprobación retorcida — Al alfa que lo contiene Sentí como mi pecho se comprimía como el aire escapaba de mis pulmones y mi respiración se volvió irregular las manos comenzaban a sudar por los nervios, yo vinculada a el — eso es imposible — negué con la cabeza — yo no acepte nada — los pactos antiguos no piden permiso — respondió Daniel — piden equilibrio Kael me miró y por primera vez no ví control, ni autoridad solo culpa — no dejaré que te usen — dijo — ni que te arrastren a una guerra que no es tuya — ya es suya alfa — dijo Maera — el guardián hablo los clanes escucharon y otros vendrán Afuera un aullido lejano se escuchó no pertenece a esta manada,era distinto desafiante Daniel tenso la mandíbula todos observan al bosque mirando algo que yo no puedo distinguir Kael me toma de la mano cuidadosamente llevándome a la salida — es demasiado tarde — dijo Maera angustiada — nos han encontrado Sentí el latido del espíritu dentro de mi, profundo y despierto — ¿ Que quieren de mi ? — pregunté con un hilo de voz Maera me sostuvo la mirada sería — Que elijas — dijo preocupada — porque mientras el guardián este despierto tu eres el ancla y cada decisión tuya inclinaría la balanza Kael me apretó con fuerza — No es el momento — Es ahora — respondió — la luna no espera ella deberá eligir — ¡ Basta ! Maera — gruño Daniel Un segundo después era un lobo gigante — Yo, los detendré el tiempo que pueda — hablo mentalmente No me sorprendió después de lo ocurrido esto era lo menos impactante, Kael me miró con lastima o algo parecido — Corre y no te detengas yo te en contrare "Mi luna" — Kael no — Solloze — tengo miedo — Solo corre yo iré detrás de ti Salí de la habitación recorriendo los pasillos, sentía el viento en mis mejillas, mis pulmones llenandose de aire, el sudor recorría mi cuerpo mientras mis piernas se movían sin parar, gire varias veces hasta que salí al bosque; Pero no me detuve seguía corriendo, unos enormes pasos se escuchaban detrás de mi Mi corazón latía con fuerza, el miedo se apoderaba de mi cuerpo y mente, las ramas cortaban mi piel, sentía como los árboles me tragaban cada vez eran más grandes, que me sentía pequeña mientras recorría con todas mis fuerzas sus caminos un grullido no era Kael, como lo supe es un misterio — corre Ariadna, no mires atrás — El límite lo puedo ver — grite Segui corriendo la esperanza creció dentro de mi, un poco más, solo un poco más cruce la valla y me detuve el camino estaba frente a mi, sentí como recuperaba mi aliento, el peso desapareció volteo lentamente atrás no hay nadie, solo oscuridad tenía la sensación de haber despertado de un sueño profundo — ¿ Que me pasó ? ¿ Dónde estoy ?






