La información sobre "el Contable" llegó en cuestión de días, gracias a la red de informantes de Caleb y a la desesperada cooperación de Jenkins, ansioso por redimirse.
Su nombre real era Vittorio Bianchi. Era un hombre de unos cincuenta años, meticuloso, predecible.
Vivía en un apartamento de lujo en el centro de la ciudad, pero cada jueves por la noche visitaba a una amante en un barrio más discreto, un hábito que creía secreto.
—Es nuestro punto de entrada —dijo Caleb, estudiando las fotos