Un mes después de la cena con Chen, Emily notó el cambio.
Su vestido marino comenzaba a quedarle ajustado en la cintura.
Una curva suave pero definitiva abultaba su vientre.
La vida dentro de ella se hacía tangible, no solo en las náuseas matutinas que habían remitido, sino en la forma de su cuerpo.
Caleb lo notó la misma noche. Estaban en el estudio, ella leyendo un libro de historia mientras él trabajaba en unos informes.
Él levantó la vista y su mirada se posó en ella, en la manera en qu