Nora
—¿Qué es?—pregunté.
—No lo sé… mi lobo me dice dónde, dijo Gael antes de inclinarse para besarme suavemente. Arístides también observaba las marcas con atención, aunque resultaba evidente que una parte de él continuaba pensando en Agata, pues cada tanto desviaba la mirada hacia el horizonte como si esperara verla aparecer entre los árboles de un momento a otro.
—Tu lobo nos guia, los herejes realmente saben, son los Señores del Bosque— indicaba Indira.
—¡Avancemos! —anunció Fabrizio entu