Nora
—¡Preferiste a un alfa segundo que a mí! ¿Cómo pudiste? ¿Dejaste que te tocara? ¡Eres una desgraciada!— aulló pero no respondí. Tiziano tomó mi muñeca a la fuerza y vio la pulsera que me había dado Gael. —¿Esto es lo que él pudo darte? ¿Esta baratija? Conmigo podrías haber tenido todo, ¡Tú me hiciste esto!
—Tú habías muerto y la manada no podía quedarse sin nada.
—¡Él me mató! ¡Él me dejó caer! ¡Todo por ir a salvarte! ¿Crees que soy tonto? Sé que ustedes dos tenían algo —preguntó con furi