Gael
La oscuridad parecía infinita, extendiéndose hasta que finalmente llegamos a una pared, y no podía dejar de pensar en que aquel era un camino ya trazado de antemano. Fuera cual fuera el lugar al que nos dirigíamos, aquello era justamente lo que Félix había dicho. Tenía que ser un solo camino desde la tumba, uno unido desde el principio hasta el final.
—¡Vamos! ¿Qué esperan? ¡Tiren esa pared! —gritó Tiziano, y las criaturas se abalanzaron hacia la puerta para cumplir la orden de quien a tod