Capítulo 17. El enemigo de mi padre.
Adele
Mirando mi reflejo en el espejo me cubro el cuello con un alto suéter de cuello de tortuga, ya que después de mi encuentro pasional con mi alfa destinado, mi piel está cubierta de agarres y sus marcas de besos, estoy hecha un completo desastre.
Terminando de arreglar mi aspecto, salgo de mi habitación, sin antes darle una mirada a mi cama perfectamente tendida, donde hace solo unas horas Silas y yo nos amamos sin descanso.
Intentando ser positiva con la situación, bajo las escaleras de la