Capítulo 28. Obsesionada con el padre de mi mejor amiga.
Helena
Todavía sintiendo como esa cosa enorme se roza contra mi coño sin cesar, miro los ojos celestes de Harry, tomando finalmente el valor para decidir hablar.
—Te amo… —digo en un susurro.
—¿Y cuanto lo haces?
—Yo… Te amo mucho, lo he hecho toda mi vida —sonrojada hablo en susurros muy bajos—, siempre te he amado, desde que tengo memoria.
No es algo fácil de admitir, pero cuando termino mi confesión, Harry sonríe a sus anchas, acercándose a mí para besar mis labios nuevamente, mientras