Capítulo 18. El enemigo de mi padre.
Adele
Con las mejillas rojas por la vergüenza, observo como Silas se arrodilla frente a mí y abre un bonito estuche de terciopelo que revela un costoso anillo de oro blanco adornado con una esmeralda.
—Adele Oakheart, ¿Quieres casarte conmigo? —pregunta Silas sin demasiadas vueltas.
—Si —respondo con una sonrisa llena de emoción.
En medio de aplausos y celebraciones de ambas manadas, Silas coloca el anillo en mi dedo y se pone de pie, para luego besar mis labios de forma cariñosa. Fue vergonzos