POV: Aurora
El olor a café solía ser mi salvavidas. Hoy, olía a gasolina quemada.
Estábamos en la biblioteca, convertida en nuestro cuartel general improvisado. Kieran estaba pegando mapas en la pared, marcando posibles ubicaciones de los santuarios con chinchetas rojas. Lucian estaba al teléfono, hablando en italiano con voz baja y amenazante, probablemente comprando información o amenazando a un senador.
Yo estaba sentada en la mesa central, rodeada de libros antiguos y notas.
—... entonces,