POV: Aurora
El dolor ya no era mi enemigo. Era mi despertador.
Abrí los ojos antes de que el sol tocara el horizonte. Mi cuerpo se sentía pesado, denso, como si mis huesos hubieran sido reemplazados por barras de plomo. Me senté en la cama y mis músculos protestaron con un coro de agujetas que iba desde el cuello hasta los tobillos.
Me estiré. Algo crujió en mi espalda.
Me levanté y fui al espejo.
La chica que me devolvía la mirada ya no era Aurora, la estudiante de literatura que se tropezaba