POV: Aurora
Despertar no fue como salir a la superficie. Fue como ser arrastrada al fondo del océano con pesas atadas a los tobillos.
Abrí los ojos y el techo de mi habitación giró. Una vez. Dos veces.
Cerré los párpados con fuerza, esperando que el mundo dejara de comportarse como una lavadora en ciclo de centrifugado.
—Dios... —gemí.
Mi voz sonó débil. Acuosa.
Me senté en el borde de la cama, y la bilis me subió a la garganta. Tuve que respirar hondo, contando hasta diez, para no correr al ba