POV: Aurora
El dolor no era algo que sentía. Era algo en lo que me había convertido.
Ya no había pasillo. No había fiesta. Solo había un pasillo rojo y distorsionado por el que intentaba arrastrarme.
—¡Suéltame! —grité, aunque no reconocí mi propia voz. Sonaba como metal desgarrándose.
Me retorcí en los brazos de Kieran con una fuerza que no debería tener. Él trastabilló, sorprendido por la violencia de mi movimiento, y sus brazos cedieron por un segundo.
Caí al suelo.
El impacto no dolió. Nada