POV: Aurora
La guerra dejó de ser caos para convertirse en música.
Una música brutal, compuesta de gritos, acero chocando y el zumbido eléctrico de mi propia sangre, pero música al fin y al cabo.
Estábamos en el patio exterior de la Ciudadela. La niebla negra de los nigromantes se había disipado, pero la Guardia del Eclipse seguía llegando en oleadas, desesperada por detener nuestro avance hacia las puertas interiores.
—¡Derecha! —pensó Lucian.
No lo dijo. Lo proyectó a través del hilo dorado.