POV: Aurora
El Santuario de los Primeros no era un edificio. Era un cráter.
Un anfiteatro natural excavado en la roca viva por la magia de los antiguos, iluminado ahora por cientos de antorchas que parpadeaban como ojos nerviosos en la oscuridad. Desde nuestra posición en la cresta, podíamos ver los coches negros del Consejo, las tiendas de campaña de las manadas visitantes y el estrado de piedra donde Valerius planeaba dictar mi sentencia de muerte.
Había ruido abajo. Tambores. Murmullos. El s