POV: Aurora
El anillo de cuerda en mi dedo pesaba menos que una pluma, pero se sentía más sólido que los cimientos de la tierra.
Habíamos vuelto al Jeep. La carretera hacia el Santuario de los Primeros serpenteaba a través de un desfiladero de granito gris, bajo un cielo que amenazaba con más nieve.
Kieran conducía. Estaba tarareando esa nana de lobo, con una mano en el volante y la otra golpeando rítmicamente su muslo. Se le veía ligero. Feliz. La propuesta había liberado algo en él; ya no era