POV: Aurora
La sangre es la tinta con la que se escriben los contratos eternos.
Estábamos al borde del precipicio, con el viento aullando a nuestro alrededor y el Santuario de los Primeros brillando abajo como una boca abierta llena de dientes de fuego. Valerius hablaba. Su voz amplificada llegaba hasta nosotros, hablando de pureza y abominaciones.
Pero su voz era irrelevante.
Lo único que importaba era el pulso que latía en mi cuello.
—Hazlo —le dije a Kieran.
Él me miró. Sus ojos grises eran