La noticia del escape de Damián se propagó por ambas manadas como un incendio forestal.
En menos de veinticuatro horas, Fuego Eterno y la Manada del Norte habían implementado protocolos de seguridad que no se veían desde los días de la guerra territorial. Patrullas dobles en todos los perímetros, guardias rotando cada cuatro horas, sistemas de comunicación encriptados entre ambos territorios.
Jacob había convertido la casa principal de la Manada del Norte en una fo