POV DEL AUTOR
El aroma de ella aún flotaba en el aire, tenue, frágil y dolorosamente real.
Era suficiente para mantener a Jordán en movimiento, incluso cuando el dolor ardía en su cuerpo como fuego.
Sus rodillas temblaban mientras se levantaba de la tierra cubierta de ceniza. Cada músculo gritaba, pero el vínculo lo arrastraba hacia adelante como una cadena atada a su alma. Dafne estaba viva. Eso era todo lo que importaba.
La voz de Teo rompió el zumbido en sus oídos.
—Alfa, ¡detente! No p