PERSPECTIVA DEL AUTOR
El aire nocturno apestaba a humo y fuego de bruja.
El pulso de Leonor vibraba con poder mientras permanecía bajo el roble retorcido, con la mirada fija en la figura temblorosa frente a ella — Dafne.
La Loba Bendecida.
La que lo había arruinado todo.
Una sonrisa cruel curvó sus labios mientras giraba un anillo de plata en su dedo — el sello de la bruja que brillaba tenuemente con runas verdes.
—Deberías haberte quedado muerta —susurró, su voz serena pero envenena