LEONOR
El momento en que oí los rumores, la sangre se me heló.
Jordán se estaba preparando para la guerra.
No cualquier guerra: una purga. La noticia se propagó como un incendio entre las manadas: el Alfa de la Luna Roja reunía a todos los guerreros de su confianza, cerraba las fronteras y sacaría a los traidores de sus escondites. Por primera vez en años, hasta los ancianos guardaban silencio por el miedo. Jordán siempre había sido implacable, pero esto… esto era distinto.
Era personal.