ELEANOR
Solía amar la luna.
Su luz suave, su resplandor tranquilo sobre el territorio de la Luna Roja… antes me daba paz.
Ahora, cuando la miro, solo veo traición.
La luna se burla de mí.
Alguna vez me prometieron todo: el título de Luna, el vínculo con un Alfa poderoso, un lugar al lado del trono de la Luna Roja.
Esperé por Jordán. Creí cada palabra que dijo —cada pequeña y vacía promesa—.
Y entonces llegó ella.
Esa frágil criadora con ojos asustados y manos temblorosas.
Dafne Knight.
Desde el