Orión
No puedo quedarme aquí más tiempo.
Ese pensamiento me rondaba la cabeza desde hacía horas… no, incluso más. No había podido dejar de pensar en ello desde que entré en esta habitación.
Se había instalado en lo más profundo de mi pecho, haciéndose más pesado con cada segundo que pasaba entre estas paredes.
La suite que me habían dado era lujosa, mucho mejor que la que Lucien me había pedido que usara antes, pero a pesar de las cosas bonitas y relucientes que me miraban, no me sentía a gusto