Elena
No hay nada más aterrador que casi morir.
Viniendo de alguien que ha estado al borde de la muerte dos veces, no se vuelve más fácil.
Cuando desperté hace menos de un día, me sentí desconectada de la realidad y las cosas eran un poco diferentes para mí.
Por alguna razón, me dolía el cuerpo y tenía la boca pesada como si me hubiera tragado un tazón de bolas de algodón.
Los sanadores me informaron que llevaba más de una semana inconsciente y que apenas lograron evitar que muriera.
Fue surrea