Elara
Llamaron a las damas una por una, y sus voces resonaron por el pasillo como si fueran vehículos.
Me puse en posición cuando me dijeron algo, con la columna recta aunque mi pulso se negaba a disminuir. Jeanie estaba dos plazas delante de mí, con los hombros hacia atrás y la cintura levantada como si ya lo hubiera hecho. La línea se extendía más de lo que recordaba, rostros desconocidos, hombro con hombro.
Algunos evitaban mi mirada por completo, otros me miraban con la mirada abierta, obse