—Muy bien, tortolitos —habló Nicole—. Ahora van a entrar mis tres enemigos y yo también necesitaré su apoyo.
—Claro, hermana —rio Noah, sin soltar la mano de su novia.
—¡Nicole! —La voz de Emma se coló en el tribunal.
Emma llegó junto a Thiago, agitada, con el pecho subiendo y bajando al ritmo de su respiración entrecortada. Había corrido desde la entrada del tribunal, buscando a su amiga.
—¿Llegué tarde? —preguntó, con la voz temblorosa.
Nicole parpadeó, porque últimamente Emma siempre estaba con Thiago.
—¿Ustedes ya son novios? —los señaló Nicole.
Emma se sonrojó, bajando la mirada por un instante. Si lo pensaba bien… sí, se la pasaba todo el tiempo con Thiago. Lo buscaba sin darse cuenta y él aceptaba hacerle compañía.
Aunque no eran nada más que amigos.
—¡P-por supuesto que no! —le respondió, apenada—. Somos buenos amigos y Thiago quiso estar presente en este juicio. Recuerda que Bruno era su jefe…
—Ajá. Estaba bromeando —rio Nicole—. Vamos.
Después de unos minutos, Ni