Días después…
—No te preocupes, hija. Tarde o temprano, los malos pagan las consecuencias de sus actos —comentó Nicolás, tratando de animarla—. Y esta vez no será la excepción. Cassandra no se saldrá con la suya
Nicole removió la pasta con carne sin probar un bocado. Se le fue el apetito por tanto pensar. Todo se le había salido de las manos.
Miró el plato, y de pronto, pensó en su madre. En aquella historia que le contó. Se preguntó si Helena también había sentido ese nudo en la garganta.
Esa mezcla de rabia y tristeza que no te deja ni tragar.
—Tu padre tiene razón —habló Isabela, con timidez—. Hay varias personas en Internet que están comentando sobre Pétalos de Cristal y afirman que se parece mucho a tu estilo, Nicole. Lo cual les parece raro. Todavía confían en ti.
Isabela había sido dada de alta hace poco. Aún no podía moverse sin ayuda, pero cada pequeño avance era un triunfo.
Noah había usado todos sus ahorros para comprar la casa de al lado. Quería tenerla cerca,