Días después…
—No te preocupes, hija. Tarde o temprano, los malos pagan las consecuencias de sus actos —comentó Nicolás, tratando de animarla—. Y esta vez no será la excepción. Cassandra no se saldrá con la suya
Nicole removió la pasta con carne sin probar un bocado. Se le fue el apetito por tanto pensar. Todo se le había salido de las manos.
Miró el plato, y de pronto, pensó en su madre. En aquella historia que le contó. Se preguntó si Helena también había sentido ese nudo en la garganta.