Paula vio toda la escena a lo lejos y se acercó cuando ya era tarde. El auto negro desapareció al final de la calle, tragado por el tráfico y la indiferencia de la ciudad.
Bruno había cumplido su parte.
—Bueno, ahora me toca actuar un poco más… —murmuró, sacando su celular—. Una última vez. Tuve que haber sido actriz.
Ella sonrió con malicia y el brillo de la traición aún encendido en sus ojos. Le marcó a Haru con calma, como si no acabara de entregar a su supuesta amiga.
No le respond