—¡Haru! ¿Quieres que me muera de un infarto? —Le dio un empujón con el codo—. Pero más importante, escóndete bien antes de que te vean.
Lo jaló para obligarlo a esconderse detrás de la mesa, observando por encima. Emma no quería ser descubierta en esa situación.
—¿Te ocultas de Noah? —Frunció el ceño, siguiendo su juego—. Bueno, tarde o temprano tendrás que hablar con él de nuevo. Son mejores amigos desde que eran niños, no pueden alejarse para siempre.
—¡¿Noah?! En ningún momento he hablado