—¿Por qué finges no acordarte de mí? —cuestionó Thiago, cruzado de brazos.
En el fondo, le dolía ver que Emma trató de hacerle creer a los demás que no se conocían.
—¿Yo hice eso? ¿En serio? —se rascó la nuca, con los labios temblorosos.
Thiago alzó una ceja.
—¿Tan feo soy?
—¡No se trata de eso! —exclamó, en su defensa.
—¿Entonces? ¿Por qué te avergüenza conocerme? —cuestionó, soltando un suspiro—. La verdad es que yo quería volver a verte. Nunca imaginé que estarías en este lugar…
Thiag