Gregorio frunció el ceño al escuchar aquel montón de absurdos.
–¿Pero qué disparates está diciendo? Mi prometida es huérfana y la única hija de sus padres–
–Usted está equivocado. Pero no tengo que rendirle cuentas ni explicar la situación de mi familia. Melissa es mi hermana y cualquier prueba de ADN puede comprobarlo. Así que ella no está sola, tiene una familia, y pienso llevarla conmigo a Italia–
Gregorio apretó el puño, tensando la mandíbula con rabia.
–¿Quién cree que es usted para