Gregorio caminaba por los pasillos de la universidad con pasos firmes y controlados, ganando miradas de los estudiantes a su alrededor, mientras su mirada permanecía solo sobre una chica.
Melissa sintió sus orejas y su rostro calentarse cada vez que él se acercaba, hasta finalmente estar frente a ella.
Gregorio esbozó una leve sonrisa para Melissa, que solo quería meter la cabeza en un agujero para huir de las miradas.
—Entonces, ¿te gustó la universidad?—
—Uhum... ¿Qué estás haciendo aquí?—
—E