Melissa se paralizó y dejó caer la copa de champán al suelo en cuanto aquellas palabras atravesaron sus oídos.
Algunas miradas se volvieron en dirección a ellos al oír el sonido de la copa rompiéndose.
–Melissa, ¿estás bien? ¿Te lastimaste?– preguntó Nikolai, acercándose preocupado.
Pronto los empleados se aproximaron, comenzando a limpiar.
–Vamos a un lugar más privado–
Nikolai y Melissa salieron en dirección a un balcón.
Apenas llegaron, Melissa se giró hacia Nikolai.
–¿De qué estás hablando?