–¿De qué estás hablando?– preguntó Melissa incrédula, mirando al hombre como si estuviera frente a un loco.
–Así es. Soy hijo de Francesca, su primer hijo. Soy tu hermano, Melissa–
Melissa sintió que todo a su alrededor daba vueltas al escuchar aquellas palabras.
"¿Un hermano? ¿Tengo un hermano?"
–Señorita, por favor, entre en el coche. Tengo órdenes del señor Gregorio de no permitir que la señorita hable con extraños– pidió el conductor/guardaespaldas.
–Claro, él dio esa orden absurda justamen