Valentina sintió que su corazón daba un fuerte latido al escuchar aquella voz, esa voz que no oía desde hacía años, pero que aún reconocería en cualquier lugar.
Valentina se giró rápidamente hacia el hombre, y su corazón empezó a latir como loco al ver el hermoso par de ojos azules del hombre frente a ella; con un elegante traje negro, el cabello negro y ondulado cayéndole hasta el cuello, alto, fuerte, en resumen, un hombre muy atractivo.
El hombre sonrió mirando a Valentina con una sonrisa es