Serena miró a Erick incrédula. ¿Él estaba negándose a firmar el divorcio? ¿Él, que tantas veces le había restregado en la cara que nunca quiso estar en ese matrimonio?
—¿Cómo que no vas a firmar? ¡Solo firma y terminemos con esto! ¿No es eso lo que siempre quisiste? ¿Deshacerte de mí? Pues ahora te estoy dando tu tan soñada libertad. ¡Firma!—
Erick dio un paso más en dirección a Serena, pisando el documento en el suelo.
—Dije que no voy a firmar—
Serena sintió su sangre hervir de rabia. —¿Po