Dominic abrió los ojos sintiendo sus párpados pesados; estaba cansado de aquellos analgésicos que lo hacían dormir todo el día, pero al menos ella estaba allí, a su lado.
Dominic frunció el ceño al sentir el vacío en el lado de la cama donde antes estaba Serena, y se quitó la máscara haciendo un esfuerzo para sentarse, y presionó el botón para llamar a alguien.
Enseguida una enfermera y Otávio entraron en la habitación.
–Señor, no puede sentarse, sus puntos...–
–¿Dónde está ella?– preguntó Domi