–¿Un acuerdo? ¿Qué tipo de acuerdo?– preguntó Sindy, sentándose al lado de Serena en el sofá.
–No lo sé muy bien. Él no lo especificó, solo dijo que yo tendría que ser socia de ellos; así puedo ver a Dominic más veces y él no puede echarme ni negarse a verme–
–¿Pero socia de qué negocios? Sabes que ellos se mueven en cosas pesadas, ¿verdad? ¿Y si caes en una trampa como mi padre y terminas siendo incriminada por algo?–
Serena se quedó pensativa y suspiró.
–Ay, no lo sé… Le dije que iba a pensar